A lo largo de nuestros viajes a Cantabria hemos visitado Santander en numerosas ocasiones, descubriendo la ciudad poco a poco, en distintas épocas del año y siempre encontrando algo nuevo que nos sorprende. Gracias a esa experiencia, hemos podido preparar este recorrido pensado para quienes se preguntan qué ver en Santander en 3 días.
Lo que encontrarás aquí no es una lista improvisada, sino una propuesta basada en lo que nosotros mismos hemos vivido con los paseos que más nos han gustado, los monumentos que de verdad merecen la pena, los miradores que no fallan al atardecer y hasta excursiones a los alrededores que completan el viaje.
Tres días dan para mucho en Santander: recorrer su centro histórico, pasear por la bahía, disfrutar de la Península de la Magdalena, relajarse en El Sardinero y, cómo no, dedicar una jornada a conocer alguna joya cercana de Cantabria. Aquí tienes nuestro itinerario recomendado de 3 días, elaborado con la tranquilidad de haber estado muchas veces en la ciudad y de saber que no te vas a perder lo esencial.
Qué ver en Santander en 3 días
Si quieres descubrir la ciudad de una manera muy especial te recomendamos que hagas este Free Tour por Santander en el que te contarán lo mejor y más interesante de ella.
Si lo que buscas es un recorrido de 3 días por Cantabria, puedes leer nuestro artículo con lo mejor que ver en Cantabria en 3 días.
Primer día en Santander, centro histórico y primeras vistas de la bahía
Para empezar a descubrir Santander nada mejor que adentrarse en su centro histórico. A nosotros siempre nos gusta arrancar en la Plaza del Ayuntamiento, corazón administrativo y punto de encuentro de locales y visitantes. Muy cerca está el Mercado de la Esperanza, un edificio modernista de hierro y cristal donde se respira la vida cotidiana de la ciudad: pescados frescos del Cantábrico, quesos de la tierruca y un ambiente auténtico que engancha.
Desde allí, en apenas unos pasos llegamos a la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Es uno de los lugares con más historia de Santander. Está formada por dos iglesias superpuestas, la inferior de estilo románico (siglo XII) y la superior de estilo gótico (siglos XIII-XV). Gran parte del templo tuvo que reconstruirse tras el terrible incendio de 1941, pero conserva ese aire sobrio que contrasta con la vitalidad de la ciudad que la rodea.

Muy cerca se encuentran los Jardines de Pereda, uno de esos espacios que nunca faltan en nuestros paseos por Santander. Son el pulmón verde junto a la bahía y además aquí se levantan dos edificios que no te debes perder en tu visita a Santander de 3 días: la sede del Banco Santander y el moderno Centro Botín, que se ha convertido en un emblema cultural de la ciudad. Si te interesa el arte contemporáneo, merece la pena reservar la entrada con antelación y dedicarle un rato a sus exposiciones y a sus espectaculares terrazas con vistas.
Siguiendo la ruta, entramos en la zona más señorial y reconstruida tras el incendio, donde destacan la Plaza Porticada, con sus soportales de estilo clasicista, y la Plaza del Pombo, que guarda la elegante iglesia de Santa Lucía y el edificio del Real Club de Regatas. Es una parte de la ciudad que siempre nos sorprende por su ambiente tranquilo y, al mismo tiempo, muy local.

Para los que disfrutan del arte, una visita al Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander (MAS) es más que recomendable. En este museo hemos podido contemplar desde obras de Goya hasta piezas de arte cántabro contemporáneo. Muy cerca se encuentra también la Casa-Museo y Biblioteca de Menéndez Pelayo, una joya cultural donde se custodia una de las bibliotecas privadas más valiosas de España.
El broche perfecto del día lo ponemos subiendo en el funicular hasta el mirador Río de la Pila. Las vistas de la bahía, los tejados del centro y el Cantábrico al fondo son un recuerdo inolvidable, especialmente al atardecer. Siempre que volvemos a Santander, acabamos buscando un mirador, y este es sin duda uno de nuestros favoritos.
Qué ver en Santander el segundo día. De la Bahía al Sardinero
El segundo día lo dedicamos a uno de los paseos más bonitos de la ciudad, siguiendo la línea de la bahía hasta llegar a la costa abierta del Cantábrico.
Comenzamos en los Jardines de Pereda, punto perfecto para ponernos en marcha. Caminando hacia el este, pronto nos topamos con el Monumento a los Raqueros, unas esculturas que rinden homenaje a los niños que a principios del siglo XX se lanzaban al agua a recoger monedas que les tiraban los marineros y turistas. Es uno de esos rincones que reflejan la historia popular de Santander y que siempre nos gusta volver a ver.
Un poco más adelante está el Museo Marítimo del Cantábrico, que guarda piezas únicas sobre la tradición pesquera y naval de la región. Es una visita muy entretenida si se viaja con niños, pero también si simplemente te interesa entender la estrecha relación de Santander con el mar.

Para conocerla mejor puedes hacer esta visita guiada por la Península de la Magdalena, probablemente de lo mejor que hacer en Santander en 3 días.
Desde la Magdalena seguimos hacia el norte y llegamos a las famosas Playas del Sardinero. Es difícil pensar en Santander sin imaginar estas playas kilométricas, con el blanco del Gran Casino del Sardinero al fondo, un edificio de 1916 que simboliza la época dorada de la ciudad como destino de veraneo aristocrático.
Entre la primera y la segunda playa está el Parque de Piquío, un mirador ajardinado donde nos gusta parar un rato a descansar y disfrutar de las vistas. Después, continuamos hasta el Parque de Mataleñas, un entorno natural con senderos, acantilados y la pequeña Playa de los Molinucos. El Mirador del Cabo Menor pone el colofón al día: un balcón natural desde el que se domina el Cantábrico en todo su esplendor.

Haciendo este recorrido siempre acabamos con la sensación de haber recorrido el Santander más marinero y señorial, entre palacios, playas y miradores que muestran la ciudad desde diferentes perspectivas.
Qué hacer el tercer día en Santander. Excursiones a los alrededores
Después de dos días disfrutando de Santander, en el tercero merece la pena salir un poco de la ciudad y aprovechar para conocer algunos de los rincones más especiales de Cantabria. Hemos hecho varias escapadas desde aquí y la verdad es que cuesta elegir solo una, así que lo mejor es decidir en función de los gustos y del tiempo disponible.
Una opción que nunca falla es visitar la costa occidental, con paradas en Suances, Comillas y San Vicente de la Barquera. Cada uno tiene su encanto: Suances por sus playas, Comillas por su espectacular patrimonio modernista (con joyas como el Capricho de Gaudí, la Universidad Pontificia o el Palacio de Sobrellano) y San Vicente por su ambiente marinero y sus vistas a los Picos de Europa desde el puente.

Si se prefiere la costa oriental, nombres como Castro Urdiales, Laredo o Santoña son imprescindibles. Castro Urdiales combina su casco histórico con un animado puerto; Laredo presume de una de las playas urbanas más largas del norte de España; y en Santoña no hay que irse sin probar sus famosas anchoas. Muy cerca están también las playas de Somo y Langre, con panorámicas espectaculares de la bahía de Santander.
Otra posibilidad es poner rumbo al interior de Cantabria. Una excursión a Santillana del Mar (y la vecina cueva de Altamira) es un clásico que nunca defrauda. Y si hay más tiempo, adentrarse en los Picos de Europa para visitar Potes, Fuente Dé (con su teleférico) y el Monasterio de Santo Toribio de Liébana convierte el día en toda una experiencia de montaña.
Si no dispones de coche no te preocupes porque también podrás realizar alguna excursión para conocer estos lugares. Por ejemplo:
- Excursión a Potes y los Picos de Europa
- Excursión a Altamira y Santillana del Mar
- Excursión a Comillas y al Capricho de Gaudí
Cualquiera de estas rutas permite completar un viaje muy completo, combinando el ambiente urbano de Santander con el encanto marinero, monumental y natural de Cantabria. Nosotros, que hemos hecho varias de estas excursiones en diferentes ocasiones, siempre encontramos algo nuevo que descubrir.
¿Te animas a visitar Santander en 3 días?
Con este recorrido de tres días se puede conocer bien lo más importante de Santander como su centro histórico, la bahía, el Palacio de la Magdalena, las playas del Sardinero y algunos de sus museos y miradores. Además, siempre queda tiempo para acercarse a los alrededores y descubrir pueblos y paisajes de Cantabria que merecen mucho la pena.
Nosotros hemos estado varias veces en Santander y la ciudad nunca decepciona. Tiene un tamaño perfecto para recorrerla a pie, combina mar y cultura y ofrece planes para todos los gustos. En tres días se disfruta sin prisas y da tiempo a llevarse una buena idea de lo que esta ciudad ofrece.
Si estás pensando en tu próxima escapada, Santander es una apuesta segura. Una ciudad que engancha y a la que siempre apetece volver.
Puedes encontrar más información sobre qué ver en Santander en su página oficial de turismo.
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