Es una de las excursiones más vendidas de Nueva York y la hicimos en nuestro primer viaje a la ciudad. Recorre Harlem, el Bronx, Queens, Brooklyn y Chinatown en un día, con guía y en autobús, mostrando los barrios que quedan fuera del circuito habitual de Manhattan. Para alguien que no conoce la ciudad y quiere asomarse a algo más allá de la Quinta Avenida, tiene un atractivo evidente.
Nosotros ya no la recomendaríamos. No porque no funcione logísticamente, sino porque con los años hemos cambiado de opinión sobre lo que significa hacerla.
Qué es la excursión de contrastes de Nueva York
La excursión recorre en autobús los cinco boroughs con paradas en los puntos más reconocibles de cada uno: el estadio de los Yankees y los grafitis del Bronx, la Unisphere y Roosevelt Avenue en Queens, la comunidad judía ultraortodoxa de Williamsburg en Brooklyn, y Chinatown como cierre en Manhattan.
El argumento de venta es el contraste: en pocas horas se pasa de un barrio a otro que parece pertenecer a otra ciudad, otro país o directamente a otro siglo. Eso es real. Nueva York tiene esa capacidad de cambiar de registro en el tiempo que tarda un autobús en cruzar un puente.
La duración es de aproximadamente cinco horas. Sale del centro de Manhattan y regresa al mismo punto.
Por qué la hicimos y qué vimos
En 2012, cuando viajamos a Nueva York por primera vez, la excursión tenía sentido dentro de nuestro itinerario: queríamos ver algo más allá de Manhattan y no teníamos ni el tiempo ni el conocimiento de la ciudad para hacerlo por nuestra cuenta. La excursión resolvía eso.
El recorrido empieza en Harlem, pasando hacia el norte de Manhattan, y cruza al Bronx. Desde el autobús se ve el estadio de los Yankees y las calles con los murales que definen la identidad visual del barrio. En Queens, Roosevelt Avenue es una de las calles más densamente latinas de toda la ciudad: vías del metro elevadas, tiendas con la rotulación en español, restaurantes colombianos y ecuatorianos. En Brooklyn, Williamsburg aloja una de las comunidades judías ultraortodoxas más grandes del mundo, con una forma de vida y una estética que resulta completamente ajena a lo que se ha visto en el resto del día.
Eso es lo que vimos. Y en ese sentido, el recorrido cumple lo que promete.
Por qué ya no la haríamos
La excursión lleva a un grupo de turistas en autobús a observar cómo vive la gente en su barrio. Eso tiene un nombre que no es turismo cultural: es voyeurismo, aunque nadie lo llamen así en la descripción del producto.
En Roosevelt Avenue, los turistas bajan del autobús a fotografiar una calle donde la gente está haciendo la compra. En Brooklyn, el recorrido pasa por delante de las casas de una comunidad que no ha pedido ser parte de ningún circuito turístico y que, de hecho, en muchos casos preferiría no serlo. El guía explica las costumbres, la vestimenta, las normas religiosas. Los turistas sacan fotos desde la ventana del autobús.
No hay nada ilegal en eso. Pero hay algo que nos resulta incómodo: convertir el barrio de alguien en un decorado y a sus vecinos en parte del espectáculo. Eso es lo que, con perspectiva, no repetiríamos.
Qué hacer en su lugar
Si lo que se busca es ver Nueva York más allá de Manhattan, hay alternativas que no implican observar barrios desde un autobús:
El metro llega a Roosevelt Avenue en Queens, a Harlem, a Williamsburg. Ir por cuenta propia, caminar, entrar a un restaurante, sentarse en un parque: eso es otra cosa. Se tarda más y requiere más planificación, pero la experiencia es diferente porque uno forma parte del barrio aunque sea por unas horas, no porque lo está mirando desde fuera.
Para quien prefiera ir con guía, existen tours a pie de barrios concretos —Harlem, el Lower East Side, Brooklyn— organizados en muchos casos por gente del propio barrio, que es una diferencia de fondo respecto al autobús de turistas.
Si aun así queréis hacerla
La excursión sigue existiendo y sigue siendo popular. Si la valoráis y decidís que encaja con lo que buscáis, la podéis contratar aquí. El recorrido es el que hemos descrito, la logística funciona bien y el guía da contexto histórico útil sobre cada barrio.
Lo que conviene saber antes de ir: es un día largo en autobús, las paradas son cortas y no hay mucho tiempo para detenerse en ningún sitio. Si lo que se quiere es entender un barrio, esto no lo da. Si lo que se quiere es tener una primera orientación rápida de la ciudad más allá de Manhattan, sí lo resuelve.
Información práctica
- Duración: aproximadamente 5 horas.
- Salida: desde el centro de Manhattan, consultar punto exacto al contratar.
- Incluye: guía, transporte en autobús.
- Idioma: en español si se contrata a través de operadores hispanohablantes.
- Cuándo: disponible prácticamente todo el año, con variaciones de temporada.
Una de las excursiones más conocidas en esta ciudad y que más gente realiza es «Contrastes de Nueva York«. Nosotros recomendamos realizar esta excursión porque así te harás una idea de cómo es las ciudad fuera de Manhattan.
Aquí te vamos a contar cómo fue nuestra excursión por lo que es posible que si la contratas pueda cambiar algo.
El Tour contrastes Nueva York te lleva por los distintos barrios de Nueva York haciendo hincapié en las gentes que viven en ellos comprobando las diferentes culturas que hay en esta ciudad tan cosmopolita. Puedes comprar aquí tu Excursión de Contrastes de Nueva York.
Qué ver en la Excursión de Contrastes de Nueva York
Harlem y el Bronx

En primer lugar, nos dirigimos hacia el Bronx pasando primero por Harlem, el barrio que se encuentra más al norte en Manhattan y famoso por sus Misas Gospel.
Cruzando el puente que separa Manhattan del Bronx llegamos por fin a este barrio. La primera impresión que recibes del barrio no es tan mala.
Se ve gente menos glamurosa que en Manhattan pero nada del otro mundo. Lo primero que vimos fue el estadio de béisbol de los Yankees.
Allí nos hicimos unas fotos y volvimos al autobús para pasar a ver la zona más peligrosa del Bronx.
También hicimos paradas antes los famosos graffitis que hay en este barrio.
Donde no paramos fue en las zonas más peligrosas donde la guía nos iba contando los diferentes crímenes que se habían producido en sus tiendas, colegios y calles.
La verdad es que aquí sí que se ve gente con aspectos que no invitan a estar tranquilos. Puedes comprar aquí tu Excursión de Contrastes de Nueva York.
La guía nos dijo que mucha gente que se ve con bastón en realidad no lo necesita y que lo usa para llevar droga. Desde entonces, cada vez que veíamos alguien con bastón jugábamos a adivinar si realmente lo necesitaba.
El exclusivo barrio de Queens

Continúa una de las mejores actividades turísticas en Nueva York y tras la visita al Bronx pasamos a un lugar completamente distinto.
En menos de 10 minutos estábamos en Queens y en una zona de chalets impresionantes que debían costar varios miles de dólares.
Resulta curioso que estando tan cerca las diferencias culturales y económicas sean tan grandes.
El siguiente destino fue Flushing Meadows donde hicimos una parada cerca de las pistas de tenis donde se juega el Open de Estados Unidos y nos hicimos unas fotos junto a la Unisphere, una esfera gigante que representa la Tierra y que destruyen en la película Men in Black.
Tras la parada, el siguiente destino fue Roosevelt Avenue, una calle repleta de tiendas latinas y que es muy típica porque justo en el centro de la calle circula el metro con las vías elevadas.
Aquí todo está escrito en español y resulta difícil creer que aún sigues en Nueva York. Aquí nos llevaron a un bar colombiano donde pudimos descansar un poco.
Tras la zona latina, tocaba el barrio hindú, en realidad un par de calles donde se podía ver algún hindú pero poco más.
Los judíos ultraortodoxos de Brooklyn

Pero todavía quedaba una de las zonas más impactantes y situada en Brooklyn.
Se trataba del barrio donde vive la comunidad judía más radical de la ciudad.
Era increíble ver a hombres y mujeres vestidos de negro, incluso niños, y comprobar la forma de vivir de estos judíos.
Impactante es que las mujeres casadas lleven pelucas porque se les rapa la cabeza al casarse, además se casan obligadas, ya que el pelo es sinónimo de sensualidad.
E impactante es que te cuenten que para mantener relaciones sexuales utilicen una sábana para que los cuerpos no se toquen.
Tras esta experiencia en un barrio en el que nadie sonríe, cruzamos el Puente de Manhattan destino Chinatown donde finalizaba la excursión.