En julio de 2009 hicimos un viaje en coche por el norte de España que nos llevó, en una primera etapa, a conocer San Sebastián y sus alrededores y, en una segunda, a visitar Asturias, atravesando Cantabria por el camino. Por el camino también conocimos Burgos y Bilbao. Fue nuestro primer viaje por Asturias y lo hicimos sin niños, porque todavía no los teníamos.
La verdad es que hoy no recordamos que hubiera una razón especialmente calculada para combinar ambos destinos. Queríamos conocer el País Vasco y Asturias y decidimos meter los dos viajes en la misma semana. Viéndolo ahora, probablemente lo plantearíamos de otra manera y dedicaríamos más tiempo a cada zona. Y precisamente eso es lo que contamos al final del artículo.
La ruta turística ocupó siete días; el octavo lo dedicamos únicamente al regreso a Madrid. Puede servirte como referencia, pero ten en cuenta que el viaje es de 2009 y que algunas condiciones han cambiado, como el acceso a los Lagos de Covadonga. Lo indicamos en cada caso a lo largo del diario.
Aquello nos enseñó algo: cuando quieres conocer dos zonas tan distintas en tan pocos días, acabas pagando el precio en carretera y en tiempo. Cuando volvimos a Asturias en 2016, esta vez con nuestros dos hijos pequeños, ya lo hicimos de otra manera: una sola base en Oviedo y más tiempo para cada lugar, sin País Vasco de por medio. Con esa segunda experiencia hemos podido ver con perspectiva qué hicimos bien en este viaje y qué haríamos de otra manera. Lo contamos en el apartado «Qué cambiaríamos de esta ruta si la hiciéramos hoy», y el viaje completo lo tienes en nuestro diario de Asturias de 2016.

Nuestra ruta por el País Vasco y Asturias en 7 días
| Día | Recorrido | Dormimos en |
|---|---|---|
| 1 | Madrid – Burgos – San Sebastián | San Sebastián |
| 2 | Biarritz, Hondarribia, Pasaia y Zarautz | San Sebastián |
| 3 | San Sebastián | San Sebastián |
| 4 | San Sebastián – Bilbao – Cangas de Onís | Cangas de Onís |
| 5 | Lagos de Covadonga – Mirador del Fito – Lastres – Ribadesella – Llanes | Cangas de Onís |
| 6 | Cuevas – Tito Bustillo (Ribadesella) – Cabrales – Naranjo de Bulnes | Cangas de Onís |
| 7 | Gijón – Oviedo | Cangas de Onís |
| Regreso | Cangas de Onís – Madrid, al día siguiente | – |
Cómo organizamos el viaje
Por qué dividimos el viaje entre País Vasco y Asturias
Planteamos el viaje en dos etapas, con una base en cada zona: primero San Sebastián y sus alrededores, y después Asturias desde Cangas de Onís. San Sebastián la elegimos porque es una de nuestras ciudades favoritas y queríamos disfrutarla con algo más de calma. En Asturias buscábamos una base en el interior, cerca de los Picos de Europa y de los Lagos de Covadonga, que nos permitiera hacer excursiones por la costa y la montaña.
Cuántos días dedicamos a cada zona
- País Vasco: tres noches en San Sebastián, con Burgos de camino y Bilbao a la salida.
- Asturias: cuatro noches en Cangas de Onís, que nos servía de base para conocer sobre todo la zona oriental.
- Desplazamientos: de Madrid a San Sebastián hay casi 500 kilómetros, así que dividimos el primer día con una parada en Burgos. El cuarto día hicimos San Sebastián – Bilbao – Cangas de Onís, y al día siguiente del séptimo volvimos a Madrid.
Dónde nos alojamos
En San Sebastián nos alojamos en el Hotel Tryp, situado en pleno centro de la ciudad, a pocos metros de la Parte Vieja. Esta ciudad es muy cara y los alojamientos no iban a ser menos, pero encontramos una buena oferta en hoteles.com. Allí estuvimos 3 noches.
En Asturias nos alojamos en una casa rural de Cangas de Onís. Se llamaba El Caserón, y acabamos encantados con la hospitalidad de sus dueños y con la casa en sí. A la vuelta, se la hemos recomendado a todo el mundo. Allí estuvimos 4 noches. La elegimos sencillamente porque nos gustó cuando la vimos y nos pareció una buena base para esos días.
Por qué hicimos la ruta en coche
Para desplazarnos hasta Euskadi decidimos ir en nuestro propio coche. Así nos resultaba mucho más fácil movernos por los alrededores de San Sebastián y también ir hasta Asturias para la segunda parte del viaje, combinando ciudades, costa, pueblos y Picos de Europa sin depender del transporte público.
Nuestro viaje por el País Vasco y Asturias
Día 1. Madrid, Burgos y llegada a San Sebastián
El viaje de Madrid a San Sebastián se hace bastante largo, pues hay casi 500 kilómetros, así que decidimos parar en Burgos para visitar esta ciudad y también para comer allí.
Aparcamos el coche en el parking de la Plaza Mayor, donde se encuentra el Ayuntamiento, y desde allí comenzamos a caminar por las calles del centro de Burgos hasta llegar a la Catedral. Desde la Plaza del Rey San Fernando se ve una de sus fachadas y las torres.
Muy cerca está el Arco de Santa María y allí comienza el Paseo del Espolón, por el que volvimos nuevamente hacia el coche antes de continuar nuestro camino. Fue una visita fugaz a Burgos, pero muy interesante. Después seguimos hasta San Sebastián, donde dimos un primer paseo por la Parte Vieja.

Día 2. San Sebastián, Hondarribia, Pasaia y Biarritz
Tras pasar nuestra primera noche en San Sebastián, hicimos un bonito viaje por la costa oriental de Guipúzcoa, que nos llevó incluso a Francia, concretamente a Biarritz.
En Biarritz paseamos por la Grande Plage y visitamos el Museo del Chocolate.
Volviendo nuevamente a España, nuestra primera parada fue Hondarribia, con su casco histórico y el Barrio de la Marina.

Por último, de esta costa oriental, visitamos Pasaia, en concreto el distrito de Pasai Donibane. Es un pueblo de pescadores que se distribuye a lo largo de una larga calle que desemboca en el Ayuntamiento y donde se encuentra la Casa Gaviria, el lugar donde vivió Víctor Hugo durante su estancia en esta ciudad.
Aunque ya no está en la parte oriental, también fuimos hasta Zarautz, pero la lluvia que comenzó a caer nos impidió disfrutar de la visita. Si quieres conocer con más detalle nuestro viaje por San Sebastián y Guipúzcoa que hicimos años después, puedes verlo aquí.

Día 3. San Sebastián
Los días anteriores ya habíamos disfrutado de esta ciudad al estar alojados en ella, pero este día lo íbamos a dedicar completamente a visitar San Sebastián.
Caminamos por el Paseo Marítimo hasta la Playa de la Concha, subimos en funicular al Monte Igueldo para ver la bahía desde arriba y bajamos hasta el Peine del Viento. Después volvimos al centro, con el Acuario, la Parte Vieja a base de pintxos y el Monte Urgull de fondo. Acabamos el día con un baño en la Playa de la Concha.
Todo este recorrido, calle a calle, lo tienes con más detalle en el diario de San Sebastián y Guipúzcoa que hemos enlazado más arriba.

Día 4. De San Sebastián a Asturias pasando por Bilbao
Tocaba abandonar San Sebastián, con ganas de volver cuanto antes, pues es una ciudad que nos encanta. De camino a Asturias hicimos una parada en Bilbao, donde estuvimos unas cinco o seis horas. En aquel momento nos pareció suficiente para hacernos una idea de la ciudad, pero también nos quedamos con la sensación de haberla visto demasiado deprisa. De hecho, Bilbao quedó como una de las visitas pendientes y hemos vuelto en escapadas posteriores.
Tras aparcar en la céntrica Plaza de Moyua caminamos hasta el Museo Guggenheim, símbolo de la ciudad.
Allí está la Ría de Bilbao, por cuya orilla caminamos hasta llegar al Casco Viejo, dejando a un lado el Ayuntamiento de Bilbao y el Teatro Arriaga. Allí está también la Catedral de Bilbao.

Tras la visita a Bilbao emprendimos camino hasta Cangas de Onís para descansar en la bonita habitación abuhardillada que teníamos en la casa rural. Lo primero que nos gustó fue el entorno: veníamos de San Sebastián y Bilbao y, de repente, estábamos rodeados de muchísimo verde. La casa nos gustó y fue una buena base para movernos por la zona.
Día 5. Los Lagos de Covadonga y la costa oriental de Asturias
Nuestro primer día en Asturias fue muy completo e intenso, y para ello tuvimos que madrugar. La primera visita fue a los Lagos de Covadonga, a donde llegamos en coche, ya que todavía no habían empezado las restricciones de tráfico.
⚠️ Una parte de esta ruta ha cambiado. Nuestro viaje fue en 2009 y las condiciones de acceso a los Lagos de Covadonga son diferentes actualmente. Hoy, durante los periodos regulados, el acceso en vehículo particular a la carretera de los Lagos está cerrado y hay que utilizar el transporte habilitado, salvo las excepciones previstas. Fuera de esos periodos se puede seguir accediendo en coche. El acceso al Santuario de Covadonga, en cualquier caso, sigue siendo libre. El calendario regulado cambia cada año e incluye varios periodos, no solo el verano, así que comprueba las fechas, horarios y reservas antes de ir en la web oficial del bus de los lagos.
Tras visitar la Basílica de Covadonga y dar un agradable paseo por los lagos disfrutando del paisaje, volvimos al coche y nos dirigimos en primer lugar hasta Arriondas y después al Mirador del Fito.
Desde allí se ve a la vez el mar y la montaña.

Después bajamos hacia la costa, concretamente hasta Lastres, donde pudimos disfrutar del blanco de sus casas, sus calles y de su comida, antes de visitar el cercano Museo del Jurásico.
Nuestras siguientes visitas fueron Ribadesella y Llanes, aunque comenzó a llover intensamente y la lluvia nos impidió disfrutar demasiado de Llanes.

Día 6. Tito Bustillo, Cabrales y Picos de Europa
Nuevamente el día iba a ser muy intenso por la cantidad de visitas que íbamos a realizar. Tras desayunar nos dirigimos hasta Ribadesella, pero antes conocimos Cuevas, un bonito pueblecito al que se accede a través de una cueva natural. Nos lo recomendó la dueña de la casa rural y nos pareció una visita curiosa antes de continuar hacia Ribadesella.
El motivo de ir a Ribadesella era visitar las Cuevas de Tito Bustillo, cuyas entradas ya habíamos comprado por internet previamente. Tienen pinturas rupestres y la visita es guiada.

La Comarca de Cabrales, y su olor a queso, fue nuestro siguiente destino antes de dirigirnos hasta el Naranjo de Bulnes, el Picu Urriellu, la cima más emblemática de los Picos de Europa y todo un símbolo del alpinismo español, aunque no la más alta del macizo.
Lo admiramos desde Poncebos, desde donde parte un funicular que sube hasta el pueblo de Bulnes, único acceso además de ir andando. Desde Bulnes se puede seguir a pie hasta los miradores desde los que se ve el Naranjo de Bulnes. Poncebos es además el punto de partida de la famosa Ruta del Cares.
El día finalizó cenando en Cangas de Onís después de conocer su Puente Romano (que no es de la época de los romanos) y el resto de puntos de interés de la población.

Lo que más nos sorprendió de ese día fue poder pasar en muy poco tiempo del mar a la alta montaña: en una misma jornada estábamos en la costa y terminábamos en un paisaje completamente distinto, entre los Picos de Europa.
Día 7. Gijón y Oviedo
Hoy tocaba realizar visitas urbanas y fuimos hasta las dos principales ciudades de Asturias. Por la mañana visitamos Gijón, donde el tiempo no nos acompañó demasiado y solo pudimos conocer la zona del puerto y parte del Barrio de Cimadevilla. La culpa fue del intenso viento que hacía prácticamente imposible andar e incluso hablar. Desde entonces, teníamos una deuda pendiente con Gijón.
Desde allí nos fuimos a Oviedo, donde sí que pudimos dar un agradable paseo y disfrutar de la ciudad.

Pudimos conocer el Casco Antiguo, donde se encuentra la Catedral y la Cámara Santa, a donde no pudimos acceder pues ya estaba cerrado. Antes de ir hasta este lugar visitamos Santa María del Naranco, uno de los monumentos prerrománicos, símbolo de Asturias.
El Fontán, el Ayuntamiento, el Hotel Reconquista y el Teatro Campoamor fueron el resto de lugares que visitamos de Oviedo, una ciudad que nos encanta y a la que hemos vuelto posteriormente varias veces.
El día finalizó dando un nuevo paseo por Cangas de Onís, antes de despedirnos de Asturias y volver al día siguiente a Madrid.
Se puede hacer Gijón y Oviedo en un mismo día si vas rápido, pero hoy no lo repetiríamos. Lo ideal es dedicar más tiempo a cada ciudad. En nuestro siguiente viaje a Asturias, en 2016, Gijón tuvo su propio día y Oviedo, al ser nuestra base, lo disfrutamos con calma cada tarde, y se notó la diferencia.

Qué cambiaríamos de esta ruta si la hiciéramos hoy
Lo que repetiríamos
San Sebastián como base, una ciudad a la que volveríamos cuanto antes. Los Lagos de Covadonga, con el paseo por la Basílica incluido. Las Cuevas de Tito Bustillo, que nos gustaron especialmente. Y Hondarribia y Oviedo, dos lugares que nos encantan.
Lo que haríamos de otra manera
Algunas visitas se vieron condicionadas por el tiempo: la lluvia nos impidió disfrutar de Zarautz y de Llanes, y el viento nos dejó ver muy poco de Gijón. De hecho, con Gijón nos quedó una deuda pendiente que saldamos años después, cuando volvimos con calma en nuestro viaje de 2016. También llegamos tarde a la Cámara Santa de Oviedo y la encontramos cerrada, algo que hoy planificaríamos mejor. Por fin pudimos entrar años después, en una visita exprés a Oviedo durante nuestro viaje por Cantabria y Euskadi de 2013.
Ninguno de los días nos pareció excesivo por sí mismo, aunque el trayecto entre Bilbao y Cangas de Onís sí se hizo largo al añadir la visita a Bilbao en medio. Con la perspectiva que tenemos ahora, probablemente habríamos planteado ese día de otra manera. No hay ninguna parada que nos parezca prescindible: todas merecieron la pena.
Lo que ha cambiado desde nuestro viaje
En 2009 llegamos a los Lagos de Covadonga en coche sin restricciones. Hoy eso solo es posible fuera de los periodos regulados; durante esos periodos hay que usar el transporte habilitado (ver el aviso del Día 5).
Si repitieramos esta ruta, comprobaríamos antes de salir las entradas de las Cuevas de Tito Bustillo, que nosotros compramos por internet con antelación, el horario de la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo y la previsión del tiempo, porque en el norte la lluvia es habitual en cualquier época.
Sobre los alojamientos: el Hotel Tryp de San Sebastián sigue abierto, aunque ahora se llama Hotel San Sebastián Orly, Affiliated by Meliá, en la misma Plaza de Zaragoza. El Caserón, en Cangas de Onís, también continuaba funcionando cuando una amiga se alojó allí después, aunque ya tenía otros propietarios.
Las Cuevas de Tito Bustillo se pueden seguir visitando, normalmente de marzo a octubre y con reserva online muy recomendable, ya que el aforo es limitado. El funicular de Bulnes también sigue funcionando, ahora gestionado por Alsa. Para la Cámara Santa, comprueba los horarios en la web de la Catedral de Oviedo antes de ir, porque pueden variar según la época y los actos religiosos.
¿Merece la pena combinar País Vasco y Asturias en un mismo viaje?
Nuestra experiencia fue que se puede hacer, pero también nos enseñó sus límites. Funciona si tienes una semana, viajas en coche y quieres combinar ciudades, costa y naturaleza, aunque eso suponga bastante carretera y días de madrugar. El límite lo notamos sobre todo en el trayecto que unía las dos zonas, con Bilbao en medio, y en la sensación de habernos quedado cortos de tiempo en más de un sitio. Si tienes más tiempo, lo mejor es separar ambos destinos y dedicarles más días a cada uno.
¿Haríamos esta ruta igual viajando con niños?
Hicimos este viaje sin niños, porque todavía no los teníamos. Con niños pequeños y una semana, separaríamos el País Vasco y Asturias. En 2016, cuando volvimos a Asturias con nuestros hijos, elegimos una sola base en Oviedo, redujimos los kilómetros y planteamos los días más largos de otra manera. En los Picos de Europa nos quedaríamos con paseos cortos, y mantendríamos planes como los acuarios, que en 2016 funcionaron muy bien con los más pequeños.
Otros viajes nuestros por Asturias y País Vasco
- Asturias: Asturias en 7 días en coche con niños: nuestra ruta con base en Oviedo
- País Vasco: Diario de viaje de 4 días en San Sebastián y Guipúzcoa
- Cantabria y Euskadi: Nuestro viaje por Cantabria y Euskadi en 2013
- Ruta por el Pirineo de Huesca en 7 días: nuestro viaje en coche - octubre 8, 2026
- Viaje por el País Vasco y Asturias en 7 días: nuestra ruta en coche - septiembre 27, 2026
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